Carta Abierta

Presidente de la República del Ecuador

Ec. Rafael Correa

Presente

 

La Vida Religiosa del Ecuador, que se ha reunido el día viernes 18 de marzo de 2011 en el taller sobre “Yasuní”, ha tenido la oportunidad de conocer, reflexionar y cuestionarse sobre nuestra realidad petrolera, la biodiversidad de nuestra Amazonía y la preocupación por los pueblos no contactados en aislamiento voluntario.

Reafirmamos nuestra fe en el Dios de la vida y en su presencia-kairós en el mundo en el que vivimos y, por eso, sentimos la urgente necesidad de crear nueva conciencia y cambiar de mentalidad sobre nuestro estilo de vida personal y comunitario en el uso de los bienes, la energía, los medios tecnológicos y la creación entera, pues “si yo tengo o uso más de lo que necesito es porque a alguien le falta lo imprescindible”.

La Constitución de la República del Ecuador defiende la vida y respalda a los pueblos indígenas, colonos y los “no contactados en aislamiento voluntario”, la ecología, biodiversidad y el buen vivir para todos. Por eso, exigimos que el Gobierno Nacional informe, cumpla y haga cumplir estas normas, procurando que se ejecuten con transparencia y conciencia, tal como se proclama en los artículos 71-74 de la Constitución.

Como ciudadanos de este país y de la “aldea global”, nos damos cuenta de que necesitamos crear y desarrollar nueva conciencia ecológica con signos de esperanza en lo sencillo y pequeño de nuestra existencia, como don de Dios, donde él – y no la humanidad- será el centro, es decir, nuestro lugar teológico como personas, creyentes y religioso/as.

Por todo lo dicho, los participantes nos comprometemos con la defensa de la vida:

  1. Con un estilo de vida que refleje la conciencia práctica y el ejemplo necesario sobre el reciclaje, defensa de derechos humanos, uso de las energías y tecnología, consumo ordenado y consciente y cuidado de todo lo creado.
  2. Fortalecer nuestra capacidad de información, comunicación y socialización  de lo que estamos viviendo y nos está preocupando, siendo voz nueva en todas las instancias en que nos desarrollamos. Nos ayudará conocer y vivir las diversas fechas ecológicas.
  3. Conocer y apoyar iniciativas que ya existen en otras instancias o a nivel intercongregacional, participando en lo que esté conforme a nuestros objetivos comunes.
  4. Tener un consumo consciente, “con sello verde” de las empresas comercializadoras que se preocupan por la ecología. Nos ayudaría mucho consumir cada año 15% menos de energía.

El Gobierno Nacional, cada una de las entidades oficiales y privadas y nosotros/as estamos comprometidos en la defensa de nuestro hábitat y en el “buen vivir”, tal como el Dios de todo lo creado nos propone en las Sagradas Escrituras.

Quito a 18 de marzo de 2011

 

Comisión de Justicia y paz de la CER