MENSAJE

TERCERA SEMANA TEOLÓGICA

DE LA VIDA CONSAGRADA DEL ECUADOR 2011

 

 

“Vida Consagrada, enviada a anunciar la Buena Noticia del Reino desde los excluidos” (cf. Mt 6, 33)

 

Los religiosos y religiosas del Ecuador seguimos recorriendo el camino emprendido en 2009 y 2010 que nos dejó fascinado/as y apasionado/as por Jesús y el Reino. En este 2011, desde el inicio de la Tercera Semana Teológica, nos sentimos llamado/as a vivir este tiempo como una semana de gracia, de transformación, como un tiempo de reflexión, de celebración y de búsqueda poniendo en el centro el Espíritu Santo, el encuentro y la Palabra.

El ESPÍRITU SANTO que actúa a través de nuestras flaquezas y consolida lo valido, purifica lo antiguo y alienta lo nuevo.

La PALABRA, acogida como un tesoro de historias luminosas que tiene poder para re-encantar nuestra vida.

El ENCUENTRO entre nosotros/as, religioso/as diverso/as por nuestras sensibilidades, carismas, edades, historias, pero todos decidido/as a buscar al Señor y el encuentro con los testigos que han sido para nosotros/as verdaderos iconos donde contemplar al Señor. Hoy podemos recordar y decir… ¿no ardía nuestro corazón cuando escuchábamos a Mariola, Roberto, Teresita, a Víctor, a Magdalena, a Fernando, a Cecilia, a Aldo….?

 

Al término de esta Semana, experimentamos como el Resucitado, por su Palabra y sus testigos, va diciendo a la Vida Consagrada:

NO TEMAS, ¡eres preciosa a mis ojos!, ¡Grita de júbilo! ¡Regocíjate! Porque Yahvé te ha consolado y de sus afligidos tiene misericordia (cf. Is 42-45).

MIRA la realidad con mirada nueva, que acoja, que no juzgue ni etiquete a las personas ni las situaciones.

MIRA al mundo “desde la tienda de Agar”, la esclava, la egipcia, la exiliada… (Gn 21). Contempla con ella la realidad de los rostros sufrientes que te interpelan y te invitan a salir de ti misma. Rostros de niños abandonados, de jóvenes sin rumbo, de mujeres oprimidas, de ancianos solitarios, de campesinos enfermos por la contaminación del agua… Reza para poder decir con ellos “nosotros los pobres”.

Descubre de dónde vienes y a dónde vas, construye tu identidad y valora la diversidad. No temas mostrarte vulnerable y frágil. Aprende de Jesús el amor que se hace servicio, que deja al otro ser, que es justicia y ternura y anúncialo con la Iglesia, servidora del Reino.

Aprende a encontrar las “bendiciones disfrazadas”, bendiciones de Dios, presentes en lo débil, lo precario, lo pequeño, lo gastado y lo que parece imposible.

 

ESCUCHA, ahora, el anuncio de Jesús y deja resonar su Buena Noticia: Dios es Padre y Madre, se nos da gratuitamente, está con nosotros “en las buenas y en las malas” y todos somos hijo/as llamados a vivir la fraternidad.

ESCUCHA cada día la llamada a ser discípula de Jesús, a hacer comunidad, a comprometerte con los demás en la tarea de ser hermanos, servidores del Reino.

Vida Consagrada, ¡no te dejes robar la esperanza! Eres discípula de un Señor que te llama a enderezar, a convertir, a allanar, a dar segundas oportunidades, a buscarlo en cada persona, en lo humilde, en lo maloliente, en los pobres, a esperar contra toda esperanza.

Tienes futuro si cultivas la memoria y los sueños; si eres capaz de dar respuestas a las necesidades básicas del mundo de hoy y capaz de vivir la unión de corazones; si vives la reciprocidad y el discernimiento de presencias en las fronteras, si vives lo “inter” como signo de mutua hospitalidad.

 

COMPROMETETE…

¡Deja tu parálisis! ¡Levántate y anda por los caminos! Tu vocación es una vocación de intemperie, de salir al mundo y seguir saliendo hasta que la tierra sea mesa compartida y la humanidad una familia de hermanos.

No seas espectadora de la realidad. ¡Abre brechas en tu propio techo! Denuncia la injusticia y construye la paz. Insértate en el espacio que es el tuyo: lo lastimado en el mundo. Sigue buscando sin cansarte, no dimitas, no abandones aunque la realidad sea dura y nuestra humanidad parezca envejecida, cansada, perdida.

Vive con las personas vulnerables el viaje de la vida (autoafirmación, donación y donación con despojo…). Genera procesos donde los pobres lleguen a ser protagonistas de un mundo más humano. Comparte la mesa con los que nadie invita, de los que nadie visita y allí se anunciará la Buena Noticia.

Vida Consagrada, ¡pasa del imperativo de los logros y resultados a la aventura de crear vínculos afectivos y sociales, relaciones en las que cada uno/a pueda dar y recibir! Sé creadora de comunión con los que son diferentes; caminando desarmada, sin tener miedo: el amor desarmado no teme porque no tiene nada que perder (cf. Lc 12, 32)

Pide la sabiduría para “entrar en las casas”, en las vidas de otros con calidad de presencia y ternura y, llegado el momento, saber salir, saber soltar, acoger y estar disponible a la vida que se renueva, al Reino de Dios y su proyecto de amor (Mt 6, 33).

 

Vida Consagrada ¡da siempre razón de tu Esperanza! (1 P 3,13)

Acoge la gracia de la CONVERSIÓN para abrirte a la llamada siempre nueva de tu Señor y seguir el camino anunciando la Buena Noticia del Reino desde los excluido/as.

De la mano de María de Nazareth, TRABAJA, ORA, CONTEMPLA a tu Señor crucificado y Resucitado. Tu vocación es a la vez sencilla y comprometedora, y con Él, lo puedes todo. ¡Que seas feliz y continúes dando tu SI!.

 

Quito 6 diciembre 2011

Equipo de Reflexión Teológica de la CER

 

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