V CENTENARIO DEL NACIMIENTO

DE SANTA TERESA DE JESÚS

DOCTORA DE LA IGLESIA

28 de marzo (1515-2015)

 

Lectura del día (por la mañana)

Ex 37,21-28; Jn 11,45-57

Este sábado es el último de Cuaresma, pues es la víspera del Domingo de Ramos, cuyas lecturas (dominicales) son:

  • Is 50, 4-7
  • Flp 2, 6-11
  • Mc 14, 1-15,47 (lectura de la pasión del Señor)

 

Consideraciones para la homilía

Queridos hermanos y hermanas: Estamos en vísperas del Domingo de Ramos, nos aproximamos a la Semana Mayor, en la que celebramos la vida, pasión, muerte y Resurrección del Señor…

Dios nos concede hoy también, la gracia de poder festejar un acontecimiento especial para toda la Iglesia universal y, yo diría que para toda la humanidad…Hoy estamos celebrando 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, o Santa Teresa de Ávila, como también es conocida por muchos. Es bueno recordar que Ella nació en el año de 1515, y, que por haber transcurrido ya cinco siglos de su nacimiento, el papa Francisco ha declarado que este año 2015: AÑO JUBILAR TERESIANO, para que todos, especialmente la Orden del Carmen con las distintas Congregaciones religiosas que pertenecen a dicha Orden y que participan de la espiritualidad teresiana, prolonguen este acontecimiento feliz a lo largo de todo el año.

Recordemos también que una reliquia de Santa Teresa de Jesús (su bastón “de mando” y “de apoyo”), visitó nuestras tierras ecuatorianas en el mes de Octubre del año pasado y continúa su peregrinación por distintos países del mundo entero con el fin de hacernos participar del “CAMINO DE LUZ DE SANTA TERESA” , que es fuerza para el camino y paz en el corazón, que bien nos hace falta a todos!!!

Queridos hermanos: Quinientos años han pasado desde que esta mujer nació; pero no para pasar desapercibida, pues por donde ella andaba, dejaba huellas profundas, imborrables, como lo han hecho muchos Santos que desde el seno de su familia, demostraron que estaban llamados a ser grandes, que Dios les iba a confiar grandes empresas…y por supuesto, Su propia Cruz…

A pesar de esto, Santa Teresa no se llamó de la Cruz, sino de Jesús, pues le conoció como Amigo y Maestro, como Libro Vivo en el cual supo comprender su propia verdad y la verdad del mundo. En Jesucristo, su Amado, Dios se le revelaba preocupado por la historia, preocupado por los hombres y mujeres de todos los tiempos, preocupado por ella.

Teresa supo descubrir y profundizar en la humanidad de Jesucristo, lo siente su Amigo y compañero; en todo vemos las marcas de su relación con Jesús vivo, especialmente en su vida de oración, sobre la cual nos dice ella misma que “la primera verdad de la oración, es sabernos amados por Dios”. Rendirnos a ese protagonismo primero de su amor, darle crédito, consentir, dejarnos del todo en Él, dejarnos amar. La oración es sobre todo lo que Él hace en mí, lo que le permito hacer.

La segunda verdad es que “La oración es relación de personas, encuentro transformante y dinámico”. Hermanos: sin la amistad con Dios no hay transformación posible (ni personal ni social). Por eso, nuestra amistad con Dios ha de ir siendo purificada del propio interés, del sentimentalismo, de la supersti­ción... y dar un paso hacia la confianza y la escucha amorosa.

Además, Santa Teresa insiste en el amor hecho vida: “obras quiere el Señor” (5 M 3,11). Santa Teresa habla de la oración como de un "trato de amistad estando muchas veces tratando a solas con Quién sabemos nos ama (V 8, 5). Ejercicio frecuente en soledad y silencio, pero insiste, sobre todo, en la actitud contemplativa amorosa y acogedora. La contem­plación-admiración se ha de dar en toda oración vocal, discursi­va, mental, etc., llegando a todo lo que vivimos cotidianamente.

Teresa supo descubrir que, dando su vida por todos, Jesús le había marcado un rumbo y le pedía que siguiera sus huellas y que, andando junto a Él, también ella podría contribuir a cambiar la historia, a transformar la ciudad terrena en ciudad de Dios, a dibujar sobre este mundo el Reino… y se puso en camino.

Fundó pequeñas comunidades de mujeres empeñadas en demostrar al mundo que el amor puede cambiar el rumbo de la historia. En estos conventos, sus hijas viven amándose las unas a las otras, renunciando a todo en favor de los demás, venciendo la tentación de la avaricia y el egoísmo, sabiendo que cada hombre y cada mujer son un compañero de camino, cuya vida es una palabra que tenemos que respetar y escuchar.

Esta celebración coincid con las vísperas del Domingo de Ramos, día en el que comenzamos a vivir la semana Santa, lo que quiere decir que en honor a la Santa, deberíamos de acercarnos a sus escritos para conocerla un poco más y aprender a orar como ella lo hacía, y así experimentar la eterna fidelidad y misericordia de Dios que nos ha amado desde siempre y nos espera siempre. Su oración es amistad con Cristo, que se ha hecho hombre como nosotros para acompañar nuestras vidas: “Nuestro Señor es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero... así que no quiera otro camino...” (vida. 22, 6-7). Por eso su oración es vida y su vida oración; es toda una historia de seguimiento de Jesús, de identificación con Cristo, el camino: “juntos andemos Señor” (CAMINO de perfección 26,6)

“VUESTRA SOY, PARA VOS NACÍ, ¿QUÉ MANDAÍS HACER DE MÍ?” Así se expresa Teresa, agradecida, enraizada en Dios, abierta a Él, en búsqueda y de camino con el Dios vivo que la llenó.

Por eso, con la compañía e intercesión de tan grande Santa, continuemos celebrando con alegría esta Eucaristía, pidiendo a Dios por los méritos de Santa Teresa, que le permitamos a Dios actuar en la vida de cada uno de nosotros, porque sólo con Él todo es posible, pues “sólo Dios basta.”

 

Cronología básica de Santa Teresa de Jesús

1515: El 28 de marzo, miércoles de pasión, nace en Ávila.

1522: Con su hermano Rodrigo huye de casa para ir a misiones. En las puertas de la ciudad amurallada de Ávila se ve obligada a regresar a su hogar.

1531: Ingresa en el monasterio de Santa María de Gracia.

1534: Huye al convento abulense de la Encarnación hace la profesión carmelitana.

1554: El miércoles de ceniza, orando ante una imagen de Cristo muy llagado, recibe el don de la conversión.

1556: Comienzan los fenómenos místicos.

1562: Termina el “Libro de la vida” e inaugura el convento de San José, del que es elegida priora en 1563.

1567: Recibe la autorización para fundar conventos de la reforma carmelitana. Lo hará en Ávila, Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Segovia, Beas de Segura, Villanueva de la Jara Sevilla, Burgos…

1573: Firma “Camino de Perfección” y comienza “Las Fundaciones”.

1577: Firma “Las Moradas”.

1582: Muere en Alba de Tormes, el 4 de octubre.

1614: El 14 de abril es beatificada por el Papa Paulo V.

1622: El 12 de marzo de 1622 es canonizada por el Papa Gregorio XV.

1970: El 27 de septiembre es proclamada por el Papa Pablo VI doctora de la Iglesia.

1982: Con ocasión del IV Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II visita Ávila y Alba de Tormes, el día 1 de noviembre. A buen seguro que a esta cronología habrá que añadir pronto la visita del Papa Francisco en 2015.

 

Peticiones

Teresa, mujer sensible a los problemas de su tiempo nos invita hoy a orar las dolorosas circunstancias de nuestro tiempo y nuestra historia. Por eso hoy, unidos a ella, vamos a "tratar" con el Dios Amigo y entregarle nuestra vida y la falta de paz que hay en ella.

Después de cada petición, respondemos: “Escucha Señor nuestra oración”

"Estase ardiendo el mundo", es el grito dolorido de Teresa al contemplar los conflictos, las guerras y las divisiones de la sociedad y de la Iglesia de su tiempo, las guerras y las luchas de religión. Si, arde el mundo, este sería hoy sin duda su grito ante el Señor...y este es ahora nuestro grito, que es casi una queja ante Nuestro Dios”

Señor: nuestro mundo arde por la falta de paz, de justicia, de fraternidad, de diálogo y tolerancia. Fortalece al Santo Padre e ilumínale en todos los intentos de hermanar la humanidad.

“Teresa nos dice: confiar...confiar en Dios...quien tiene a Dios, tiene la paz.... a quien tiene a Dios nada le turba...quien tiene a Dios nada le falta... tampoco la paz....”

Señor: ayuda a nuestra Iglesia universal a ser signo de comunión, a vencer los miedos, los errores y el pecado para contribuir a la consecución de la paz en todos los pueblos de la Tierra.

“Teresa nos diría hoy que pusiésemos los ojos en Cristo, porque Él es la paz, Él es nuestra paz. Nos diría que acogiésemos una vez más el don de la única paz posible: la que brota de la presencia de Jesús.... Su presencia, su Palabra ilumina toda oscuridad y toda noche...”

Señor: qué poco leemos y escuchamos tu Palabra; te pedimos que siembres en nuestro corazón y en nuestras familias el deseo y la decisión de conocerte, amarte y seguir los ejemplos de tu vida.

“Teresa nos recuerda que podemos vivir en paz en medio de este mundo tan dolorido, que es posible porque Dios nos brinda su amistad... que si gustamos su amor creeremos que todo es posible...que con Él a nuestro lado, no hay desánimos, ni flaquezas...que Él todo lo hace posible... Que con Él a nuestro lado es posible la paz... Y sólo quien tiene paz en su corazón puede ser sembrador de paz...”

Señor: nuestra fe es poca, por eso te pedimos que aumentes nuestra fe y confianza en Ti, de tal manera que pasemos de dudar a confiar y de pedir afecto a amar de verdad para que seamos buenos instrumentos de tu paz y de tu misericordia.

 

Oración para el V Centenario (después de la bendición)

 

Dios, Padre nuestro,

te alabamos y te bendecimos,

porque nos concedes la gracia de celebrar

el V centenario del nacimiento

de Santa Teresa de Jesús.

 

Señor Jesucristo, “amigo verdadero”,

ayúdanos a crecer en tu amistad,

para que, como Teresa, hija de la Iglesia,

demos testimonio de tu alegría ante el mundo,

atentos a las necesidades de la Humanidad.

 

Espíritu Santo,

ayúdanos a avanzar,

“con limpia conciencia y humildad”,

en el camino de la vida interior,

cimentados en la verdad,

con renovado desprendimiento,

y amor fraterno incondicional.

 

Como Teresa de Jesús,

maestra de espiritualidad,

enséñanos a orar de todo corazón:

“Vuestra soy, Señor, para Vos nací

¿qué mandáis hacer de mí? Amén.

 

“¡En todo tiempo, y hoy especialmente… se necesitan amigos fuertes de Dios!” (Santa Teresa de Jesús)

 

Queridos hermanos religiosos/as, del Ecuador:

El 30 de Noviembre de 2014 ha iniciado el año de la Vida Consagrada, el cual concluirá el 2 de Febrero de 2016 en la jornada de oración por la vida consagrada.

En este año de gracia, el Santo Padre ha invitado a tod@s l@s religios@s a renovar la fidelidad al Evangelio, a reavivar el don de la profecía y a fortalecernos en la esperanza, para vivir en el hoy de la humanidad.

Los Obispos del Ecuador, oramos para que esta celebración tenga frutos de conversión y de alegría en todas las comunidades religiosas de este país, al cual sirven y se entregan cada día con su trabajo abnegado. Que la Palabra de Dios esté en el centro del corazón y misión de cada uno de ustedes.

Valoramos y agradecemos su vida y vocación y nos unimos a sus más íntimos deseos y esfuerzos de amar más y mejor al Señor, siendo coherentes, transparentes y dóciles al Espíritu Santo para hacer del mundo en que vivimos un mundo más fraterno, donde toquemos con nuestra vida tanto la alegría como el dolor de nuestros hermanos, también la soledad, la incertidumbre, y otras enfermedades que parecen epidemia en este tiempo; pues Dios nos ha llamado para tender a todos nuestra mano con ternura y misericordia, notas muy propias de Dios, signo visible de Su presencia entre nosotros.

Qué bueno que en este tiempo muchos hermanos puedan contemplar “el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde al Señor”, (Salmo, 140) manos llenas de cariño y vacías de nosotros mismos, para que Él las toque, las purifique y las haga más creativas, generosas y serviciales cada día.

Les invitamos a seguir fortaleciendo la comunión Eclesial en Obediencia al Santo Padre Francisco y sus Pastores los Obispos, y a cultivar entre las mismas Congregaciones Religiosas, lazos de fraternidad y de ayuda, para formar todos una sola familia.

¡Queremos que reciban nuestra gratitud y reconocimiento por ser signos de amor y luz, en los lugares donde se encuentran, haciendo crecer el Reino de Dios dentro de ustedes y a su alrededor!

Que María mujer consagrada, les ayude a vivir este año de gracia en comunión con toda la Iglesia Universal.

Con afecto fraterno,

Sus Hermanos Obispos del Ecuador

 

 

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